El apoyo del TDC a los leñadores peruanos

El apoyo del TDC a las organizaciones peruanas de productores se ha concretizado en varios proyectos, entre ellos uno en el corazón del Amazonas, con las comunidades Shipibo Conibo.  

Estas comunidades viven tradicionalmente de la selva, de la tala de árboles, lamentablemente los precios que les pagan los compradores por su madera son muy bajos. En el 2005 se convirtieron en la primera comunidad indígena en obtener la certificación FSC con la ayuda de la ONG peruana AIDER (Asociación para la Investigación y el Desarrollo Integral). Esperaban aumentar sus ingresos económicos gracias a esto, pero no lo lograron. No estaban bien organizados y no sabían manejar los suministros con respecto a la cantidad y a la calidad. Tenían potencial pero les faltaba la base. 

 

Intervención del TDC

En el 2010 el TDC comenzó a financiar un proyecto de tres años, a petición de BOS+, una ONG flamenca que lucha por una gestión forestal sostenible. El punto de partida fue una serie de formaciones en administración, contabilidad, planificación estratégica y de mercadeo para los miembros de la comunidad. Se organizaron talleres técnicos en la zona. Pero la acción más importante fue sin duda la construcción – con fondos del TDC y otros donantes – de un centro de almacenamiento. Ahí no solo se recolecta la madera, sino también se hace el secado, el aserrado y la transformación de la misma. En este centro se pueden almacenar también productos silvícolas, forestales y artesanales. Con la ayuda de AIDER, las cinco comunidades participantes crearon la primera empresa ‘indígena’ en el Amazonas peruano, llamada Citeindigena (Centro De Transformación e Innovación Tecnológica Indígena). Esta empresa maneja el depósito y la venta de los productos.

 

Una ventaja única

Los primeros resultados fueron prometedores. El proyecto generó más empleos, más conciencia sobre la importancia de la gestión forestal sostenible y aumentó los ingresos de las comunidades. El 10% de las ganancias se invierte en un fondo común de infraestructura, con el fin de construir escuelas o hacer instalaciones eléctricas. Sin embargo, desde el punto de vista comercial, queda un largo camino por recorrer, por una parte porque muchos compradores peruanos no están dispuestos a pagar un precio más alto por la madera certificada, y por otra,  porque sus productos no responden adecuadamente a la demanda del mercado, por esta razón, la exportación sigue siendo un sueño lejano.  Citeindigena, AIDER y BOS+ tienen planeado crear un sitio web bilingüe, español-inglés, con un catálogo más amplio y sobre todo realizar una prospección más profunda del mercado para identificar clientes potenciales tanto a nivel nacional como internacional.  "Hemos decidido aprobar este proyecto de seguimiento”, según Steven De Craen, “porque queremos brindar a Citeindigena el máximo de oportunidades para sacarle provecho a su magnífica ventaja: la madera certificada tratada por una empresa indígena del Perú, un país donde la tala ilegal constituye más la excepción que la regla.”

 

Leer más : Mejor acceso a los mercados para los productores

coop